Reina de la Feria Nacional de San Marcos — Edición 1927
S.G.M. Angelina de la Mora Álvarez, monarca de las festividades de Aguascalientes.
Crónica de un Trono en Primavera
En el año de 1927, en medio de los profundos contrastes sociales y políticos del México postrevolucionario y la convulsa época de la Guerra Cristera, la sociedad hidrocálida se congregó para rendir tributo a la elegancia y la tradición. Angelina de la Mora Álvarez asumió la soberanía de la máxima festividad del estado bajo el título real de Angelina I.
Legado y Genealogía
Familia: Nacida un 22 de Agosto de 1906, Hija de Don † Benjamín de la Mora, distinguido político y destacado político de la región y de Regina Alvarez Tostado, quien fuera hija de Anacleto Alvarez, abuelo con quien creció Angelina.
Enlace Histórico: Esposa del novillero Manuel Cuevas (nacido el 20 de noviembre de 1902, hijo de Margarito Cuevas y María Sánchez), uniendo en su núcleo familiar la gracia de la monarquía ferial con la pasión del arte taurino.
Contexto: Su reinado representó un baluarte de cultura, distinción social y cohesión en una época de intensa transformación histórica para Aguascalientes.
Memoria Familiar
El Contexto del Festejo: Primavera de 1927
Apenas tres años atrás, en 1924, la tradición de elegir una soberana para la Feria de San Marcos había iniciado con Paz Romo de Vivar. Para 1927, la figura de la Reina ya no era solo una tradición naciente, sino el epicentro simbólico de la elegancia, la distinción y la unidad cultural de Aguascalientes.
1. El Rigor y el Encanto de las Crónicas
Las notas periodísticas de la época describían las fiestas de coronación con una prosa sumamente lírica y florida, característica de la prensa de los años veinte:
La Sucesión Real:Angelina de la Mora Álvarez asumía el cetro de manos de la soberana saliente de 1926, Dolores Arias Benavente.
El Baile de Coronación: Gala celebrada en los recintos más distinguidos de la capital hidrocálida, como el Teatro Morelos y los opulentos salones del Casino de Aguascalientes. Las crónicas minuciosas detallaban el vestuario en telas de raso y seda, la finura de las damas de honor de la corte real y el riguroso protocolo exigido a la aristocracia y élite política.
La Entrada Triunfal: Las reseñas aclamaban el paseo en carruajes engalanados y los alegóricos desfiles por el histórico Jardín de San Marcos, donde el pueblo entero rindiéndole pleitesía vitoreaba a su monarca.
2. El Contraste: Un Trono de Rosas en Tiempos de Tormenta
Lo que otorga un matiz fascinante a la crónica del reinado de Angelina I es el complejo trasfondo histórico que, si bien no siempre traslucía en las secciones de gala, resonaba en toda la provincia:
El Liderazgo de † Benjamín de la Mora: Como prominente figura política y distinguido masón dentro de un gobierno secularista, el hecho de que su hija encabezara la máxima festividad de 1927 transmitía un poderoso mensaje de estabilidad, señorío y control social en pleno auge del conflicto armado.
Tensión vs. Fiesta: Mientras en los confines rurales y la frontera con Jalisco se libraban encarnizados enfrentamientos por la Guerra Cristera, el corazón urbano de Aguascalientes hallaba en la coronación de Angelina I un remanso de vida cultural, música y tradición taurina. Benjamín de la Mora Patiño, nacido en 1875 fue hijo de José Ramón Camilo Mora Arceo y de María del Refugio Patiño. El Padre de José Ramón era José María de la Mora Cárdenas nacido en 1804 y de Maria Antonia Arcio Milanés nacida en 1815. Por parte de María del Refugio Patiño Espinosa, sus progenitores fueron José Rafael Vicente Patiño Núñez nacido en 1816 y María Espinosa, nacida en 1819.
3. La Conexión Taurina: El Encuentro con Manuel Cuevas
En medio de aquel ambiente impregnado de notas pasodobladas, verbenas en el Parque y faenas en el ruedo, la figura de Manuel Cuevas adquiere un matiz sumamente romántico.
Como intrépido novillero de la época, encarnaba a la perfección el ideal del héroe taurino de los años veinte. La prensa ferial no solo inmortalizaba los bailes de etiqueta de la Soberana, sino también los triunfos en el redondel, donde los diestros cruzaban miradas y destinos con las familias más distinguidas de la sociedad local.
Manuel Cuevas Sánchez
Con Don Manuel Cuevas tuvo 8 hijos y dedicose a la vida hogareña. Nos dejó con una sonrisa en el año 2003 y con la devoción santa del Sagrado Rosario a Nuestra Madre María.