Nueva España

Tres siglos de construcción, ciencia, comercio, arte y civilización
1535 — 1821

La historia debe estudiarse completa. Como toda construcción política de la Edad Moderna, la Nueva España conoció conflictos, desigualdades, abusos, guerras, epidemias y contradicciones.

Pero reconocer esos hechos no obliga a ignorar aquello que también ocurrió durante casi tres siglos: la creación de ciudades, universidades, hospitales, caminos, sistemas comerciales, instituciones científicas, monumentos, centros mineros, talleres artísticos, imprentas y una extraordinaria civilización americana.

Este capítulo no pretende dictar sentencia. Su propósito es deliberadamente diferente: presentar exclusivamente los logros, alcances y construcciones positivas desarrolladas durante el periodo novohispano.

Después de conocerlos, que juzgue el lector.

I. UNA ENTIDAD POLÍTICA DE DIMENSIONES CONTINENTALES

Durante diferentes momentos de su historia, la Nueva España administró un territorio inmenso que comprendió el actual México, regiones de Centroamérica, territorios del Caribe y enormes extensiones que actualmente pertenecen a los Estados Unidos.

Su proyección política llegó además al océano Pacífico y a las Filipinas. Desde la Ciudad de México funcionó una compleja estructura administrativa formada por audiencias, gobernaciones, capitanías generales, alcaldías, municipios y posteriormente intendencias.

La Ciudad de México se convirtió así en uno de los grandes centros políticos del mundo hispánico.

II. EL PUENTE ENTRE EUROPA, AMÉRICA Y ASIA

Uno de los aspectos más extraordinarios de la Nueva España fue su posición dentro del primer sistema comercial verdaderamente planetario.

Con el establecimiento de la ruta del Galeón de Manila en el siglo XVI, Acapulco quedó comunicado regularmente con Filipinas.

Por el Pacífico llegaban sedas, porcelanas, especias, objetos orientales y mercancías procedentes de diferentes regiones asiáticas. La plata americana viajaba en sentido contrario hacia los mercados de Asia.

Las mercancías podían atravesar posteriormente el territorio novohispano hasta Veracruz y continuar hacia el Atlántico y Europa.

MANILA ✦ ACAPULCO ✦ CIUDAD DE MÉXICO ✦ VERACRUZ ✦ LA HABANA ✦ EUROPA

La Nueva España ocupaba literalmente una posición central entre los grandes océanos del planeta.

III. UNA DE LAS GRANDES POTENCIAS MUNDIALES DE LA PLATA

La minería transformó profundamente el territorio. Zacatecas, Guanajuato, Taxco, Pachuca, San Luis Potosí, Sombrerete, Real de Catorce y numerosos centros mineros alcanzaron enorme importancia.

La plata producida en aquellas regiones alimentó redes comerciales que alcanzaban Europa y Asia.

Durante siglos, la plata novohispana formó parte esencial de la circulación monetaria internacional y desempeñó un papel fundamental en la expansión económica de la Edad Moderna.

IV. LA CASA DE MONEDA DE MÉXICO

En 1535 se estableció la Casa de Moneda de México, la primera institución de este tipo fundada por la Corona española en América.

La moneda producida en México alcanzó una difusión extraordinaria. El famoso real de a ocho o peso español circuló ampliamente por América, Europa y Asia.

Su prestigio fue tan grande que se convirtió en antecedente fundamental de diversas monedas modernas y participó en el desarrollo histórico del propio dólar.

V. LA CREACIÓN DE UNA GRAN RED DE CIUDADES

Durante el periodo novohispano se consolidó una impresionante red urbana.

Además de la Ciudad de México florecieron Puebla, Guadalajara, Valladolid —actual Morelia—, Oaxaca, Querétaro, Guanajuato, Zacatecas, San Luis Potosí, Mérida, Veracruz, Durango y muchas otras poblaciones.

Sus plazas, calles, iglesias, edificios públicos, casas, colegios y mercados construyeron buena parte de la estructura urbana que todavía caracteriza a numerosas ciudades mexicanas.

VI. UNA ARQUITECTURA MONUMENTAL

Nueva España produjo algunas de las construcciones arquitectónicas más impresionantes del continente americano.

Se levantaron catedrales, conventos, colegios, palacios, hospitales, haciendas, misiones, acueductos, puentes y edificios administrativos.

Destacan la Catedral Metropolitana de México y las grandes catedrales de Puebla, Guadalajara, Morelia y Zacatecas, además de centenares de templos, conventos y edificios civiles.

El arte novohispano desarrolló progresivamente una personalidad propia. Arquitectos, escultores, canteros y artesanos indígenas, mestizos y españoles participaron conjuntamente en su construcción.

VII. UNIVERSIDADES Y EDUCACIÓN SUPERIOR

La Real y Pontificia Universidad de México fue fundada mediante real cédula en 1551 y comenzó sus actividades en 1553.

Fue una de las primeras universidades del continente americano.

En sus aulas se estudiaron disciplinas como filosofía, teología, derecho, artes y medicina.

A ella se sumaron numerosos colegios y centros educativos establecidos por diferentes órdenes religiosas e instituciones civiles.

VIII. LA PRIMERA IMPRENTA PERMANENTE DE AMÉRICA

En 1539 comenzó a funcionar en la Ciudad de México la primera imprenta permanente del continente americano.

La imprenta permitió reproducir textos religiosos, jurídicos, científicos, lingüísticos, administrativos y educativos.

México se convirtió muy pronto en un importante centro editorial de América.

IX. EL ESTUDIO Y PRESERVACIÓN DE LAS LENGUAS INDÍGENAS

Uno de los trabajos intelectuales más importantes del periodo fue el estudio sistemático de numerosas lenguas indígenas.

Frailes, estudiosos y colaboradores indígenas elaboraron gramáticas, diccionarios, catecismos y vocabularios de náhuatl, maya, purépecha, otomí, mixteco, zapoteco y otras lenguas americanas.

Gracias a esta gigantesca labor documental se conservaron innumerables palabras, tradiciones, narraciones y conocimientos que hoy constituyen fuentes fundamentales para comprender las civilizaciones indígenas de México.

X. UNA DE LAS GRANDES OBRAS ETNOGRÁFICAS DE LA HISTORIA

Fray Bernardino de Sahagún y sus colaboradores indígenas desarrollaron la monumental Historia general de las cosas de Nueva España.

Su expresión más extraordinaria se conserva en el llamado Códice Florentino.

La obra reunió información sobre historia, religión, medicina, botánica, costumbres, vida cotidiana, organización social y pensamiento nahua.

El conocimiento de los propios sabios y colaboradores indígenas fue fundamental para su elaboración.

XI. LA FUNDACIÓN DE HOSPITALES

Desde las primeras décadas del periodo novohispano comenzaron a establecerse hospitales y establecimientos asistenciales.

Distintas órdenes religiosas, cofradías y benefactores participaron en la creación de estas instituciones.

La obra de Vasco de Quiroga en Michoacán adquirió especial importancia por combinar organización comunitaria, atención social, educación y asistencia.

XII. INGENIERÍA HIDRÁULICA Y OBRAS PÚBLICAS

Durante tres siglos se construyeron acueductos, fuentes, caminos, puentes, sistemas de abastecimiento de agua, drenajes y obras portuarias.

Las enormes dificultades hidráulicas del Valle de México impulsaron algunas de las obras de ingeniería más ambiciosas de la época.

Muchos acueductos novohispanos siguen formando parte del patrimonio histórico mexicano.

XIII. EL CAMINO REAL Y LA INTEGRACIÓN DEL TERRITORIO

La enorme extensión territorial necesitaba sistemas permanentes de comunicación.

El Camino Real de Tierra Adentro se convirtió en una de las grandes vías de comunicación de América.

Conectó regiones centrales con territorios septentrionales y permitió el movimiento de plata, ganado, mercancías, correspondencia y viajeros.

Fue durante siglos una auténtica columna vertebral económica y territorial.

XIV. LA EXPANSIÓN HACIA EL NORTE

Desde Nueva España partieron expediciones, colonizadores y misiones hacia territorios que actualmente forman parte de Estados Unidos.

California, Texas, Nuevo México y Arizona conservan profundas huellas de este pasado.

Numerosos nombres geográficos actuales siguen recordándolo: San Francisco, San Diego, Los Ángeles, Santa Fe, San Antonio y Sacramento, entre muchos otros.

XV. LAS MISIONES SEPTENTRIONALES

Franciscanos, jesuitas y otras órdenes religiosas desarrollaron una extensa red de misiones en el norte.

Las misiones funcionaron como centros religiosos, agrícolas, ganaderos, educativos y de expansión territorial.

Personajes como Junípero Serra quedaron relacionados con la expansión del sistema misional en California.

XVI. LA TRANSFORMACIÓN AGRÍCOLA Y GANADERA

La Nueva España se convirtió en escenario de uno de los mayores intercambios biológicos de la historia.

Desde Europa llegaron nuevos cultivos, animales y técnicas agrícolas: trigo, ganado vacuno, ovejas, cabras, cerdos, caballos y diferentes árboles frutales.

El mundo americano aportó a la economía global productos fundamentales como maíz, cacao, tomate, chile, vainilla, aguacate, frijol y calabaza.

De aquel encuentro surgió progresivamente una de las tradiciones culinarias más ricas del mundo: la cocina mexicana.

XVII. EL CABALLO Y EL NACIMIENTO DE UNA CULTURA ECUESTRE

La expansión del caballo transformó el transporte, la ganadería, las comunicaciones y la vida rural.

Numerosos pueblos indígenas del norte adoptaron igualmente la cultura ecuestre y desarrollaron extraordinarias habilidades de equitación.

De aquel mundo ganadero y ecuestre surgirían posteriormente importantes elementos de la tradición del charro y la charrería mexicana.

XVIII. HACIENDAS, RANCHOS Y CENTROS PRODUCTIVOS

El territorio desarrolló una vasta estructura productiva basada en haciendas, ranchos, comunidades agrícolas, propiedades comunales, centros mineros y unidades ganaderas.

Muchas haciendas funcionaron como complejos económicos de gran escala, produciendo cereales, ganado, textiles, azúcar, pulque y otras mercancías.

XIX. EL GRAN ARTE NOVOHISPANO

Durante los siglos XVII y XVIII las artes alcanzaron un extraordinario desarrollo.

Florecieron la pintura, la escultura, la arquitectura, la platería, la cerámica, la talla en madera y numerosas artes decorativas.

El barroco novohispano alcanzó una personalidad inconfundible.

Pintores como Cristóbal de Villalpando, Juan Correa y Miguel Cabrera dejaron obras monumentales que hoy forman parte del patrimonio artístico de México.

XX. UNA LITERATURA DE TALLA UNIVERSAL

La Nueva España produjo intelectuales cuya obra trascendió ampliamente sus fronteras.

Entre ellos sobresale Sor Juana Inés de la Cruz, una de las figuras fundamentales de toda la literatura en lengua española.

También destacaron Juan Ruiz de Alarcón, Carlos de Sigüenza y Góngora y una extensa tradición de cronistas, poetas, historiadores y pensadores.

XXI. EL DESARROLLO DE LA CIENCIA NOVOHISPANA

Nueva España desarrolló conocimientos en astronomía, medicina, geografía, cartografía, botánica, minería, matemáticas e ingeniería.

La Real Expedición Botánica a Nueva España documentó una extraordinaria cantidad de especies vegetales.

Durante el siglo XVIII el desarrollo científico recibió nuevo impulso mediante instituciones educativas especializadas.

XXII. EL REAL SEMINARIO DE MINERÍA

A finales del siglo XVIII se estableció el Real Seminario de Minería, destinado a proporcionar formación científica y técnica de alto nivel.

Sus estudiantes recibían conocimientos relacionados con matemáticas, física, química, mineralogía, ingeniería y metalurgia.

Se convirtió en una de las instituciones científicas y técnicas más importantes de América.

XXIII. INNOVACIÓN MINERA Y METALÚRGICA

La importancia de la minería impulsó avances en sistemas de extracción, drenaje, ensaye y tratamiento de metales.

En el siglo XVI se desarrolló en México el célebre proceso de patio, que utilizaba la amalgamación para beneficiar minerales de plata.

Este procedimiento alcanzó enorme importancia y se extendió posteriormente a otras regiones mineras del continente americano.

XXIV. UNA RICA TRADICIÓN MUSICAL

Las grandes catedrales y colegios de Nueva España funcionaron también como centros musicales.

Compositores, maestros de capilla, músicos indígenas y músicos europeos desarrollaron una rica tradición de música sacra, coral e instrumental.

Con el tiempo, elementos europeos, americanos y africanos comenzaron a encontrarse en nuevas expresiones musicales.

XXV. EL NACIMIENTO DE UNA CULTURA PROPIAMENTE MEXICANA

Tal vez éste sea el legado histórico más profundo de los siglos novohispanos.

Del encuentro entre civilizaciones indígenas, tradición hispánica, presencia africana e influencias asiáticas surgió gradualmente algo nuevo.

Una cultura que ya no podía definirse simplemente como europea ni como prehispánica.

La lengua, la alimentación, las tradiciones familiares, la arquitectura, la música, el arte y la religiosidad fueron adquiriendo progresivamente una personalidad propia.

Mucho antes de la independencia política, comenzaba a existir culturalmente México.

XXVI. GUADALUPE: UN SÍMBOLO NACIDO EN NUEVA ESPAÑA

Durante el periodo virreinal, la devoción a la Virgen de Guadalupe adquirió una importancia extraordinaria.

Su imagen fue convirtiéndose progresivamente en un símbolo profundamente novohispano capaz de unir diferentes sectores de la sociedad.

Para el siglo XVIII la Guadalupana ocupaba ya un lugar fundamental dentro de la identidad religiosa y cultural de Nueva España.

Su influencia trascendió incluso el propio orden virreinal. Cuando comenzó el movimiento insurgente en 1810, Miguel Hidalgo utilizó una imagen guadalupana como estandarte.

“La Virgen de Guadalupe no nació con el México independiente: el México independiente heredó a Guadalupe de Nueva España.”

XXVII. EL SURGIMIENTO DE UNA CONCIENCIA CRIOLLA

Durante los siglos XVII y XVIII numerosos habitantes nacidos en América comenzaron a desarrollar una conciencia histórica y cultural cada vez más propia.

Los criollos reivindicaron la riqueza de la tierra americana, sus ciudades, su historia, sus intelectuales, sus tradiciones religiosas y también la antigüedad de las civilizaciones indígenas.

Aquella conciencia constituyó uno de los grandes antecedentes culturales de la futura identidad mexicana.

XXVIII. NUEVA ESPAÑA Y LA PRIMERA GLOBALIZACIÓN

Cuando se observa el conjunto, aparece una realidad extraordinaria.

La plata extraída en Guanajuato o Zacatecas podía trasladarse a la Ciudad de México, viajar posteriormente hasta Acapulco, embarcarse rumbo a Manila y terminar circulando en los mercados de Asia.

Simultáneamente, mercancías asiáticas podían llegar a Acapulco, atravesar México, salir por Veracruz y continuar hacia el mundo atlántico.

ZACATECAS ✦ GUANAJUATO ✦ MÉXICO ✦ ACAPULCO ✦ MANILA ✦ CHINA

ASIA ✦ MANILA ✦ ACAPULCO ✦ MÉXICO ✦ VERACRUZ ✦ EUROPA

Nueva España fue por ello uno de los grandes nodos de aquella temprana economía mundial.

QUE JUZGUE EL LECTOR

La historia no necesita ser reducida a consignas.

Durante casi tres siglos, Nueva España construyó ciudades, catedrales, hospitales, universidades, imprentas, caminos, puertos, sistemas hidráulicos, centros mineros e instituciones educativas y científicas.

Creó una economía capaz de conectar el Atlántico con el Pacífico. Produjo una moneda utilizada alrededor del planeta. Generó literatura, pintura, música, arquitectura, ciencia y conocimiento. Extendió ciudades y rutas desde Centroamérica hasta las regiones septentrionales del continente.

En su territorio se encontraron Europa, América, África y Asia.

Y de ese encuentro surgieron lentamente muchas de las características que hoy identificamos como mexicanas.

La independencia de 1821 no recibió un territorio vacío.

Heredó ciudades centenarias, centros mineros, universidades, instituciones, caminos, templos, tradiciones jurídicas, estructuras económicas, una lengua común predominante, una cultura propia y una identidad americana que llevaba siglos desarrollándose.

México no comenzó en 1821.
En 1821 nació el Estado independiente.
Pero una parte fundamental de la civilización mexicana llevaba ya trescientos años construyéndose.

Se podrán discutir las virtudes y defectos del sistema político novohispano. Se podrán estudiar sus contradicciones y juzgar sus decisiones de acuerdo con el contexto de su tiempo.

Pero después de contemplar la magnitud de sus ciudades, sus instituciones, su comercio intercontinental, su producción científica, su arquitectura, su literatura, su moneda, su ingeniería y su cultura, existe una pregunta que merece hacerse:

¿Puede describirse realmente aquel periodo únicamente como tres siglos de oscuridad?

Los hechos están sobre la mesa.
Que juzgue el lector.