Por la presente, se hace constar ante la historia y los hombres que el Ducado de Avalon se rige bajo la premisa fundamental de la soberanía intrínseca. No es una entidad que busque validación externa, sino que manifiesta una realidad preexistente en el orden del espíritu y el linaje.
I. Naturaleza de la Soberanía
Nuestra autoridad emana del Derecho Natural y del mandato atemporal de la Tradición. No reconocemos frontera terrenal ni burocracia humana con la facultad de otorgar o retirar la gracia que ha sido sellada por la sangre y la voluntad superior.
II. Jurisdicción de la Conciencia
El territorio de este Ducado no se mide en hectáreas físicas, sino en la profundidad de la conciencia, la custodia del legado cultural y el ejercicio de la sabiduría perenne. Nuestra soberanía es absoluta en el fuero interno y en los dominios de la Tradición.
III. Relaciones de Nobleza
Mantenemos una diplomacia basada en la cortesía y la fraternidad universal. Toda comunicación con otras casas reales o potencias es un reconocimiento mutuo entre iguales, un acto de respeto hacia la historia compartida, nunca una súplica de reconocimiento jurídico civil.