Libra en Fuego

Libra en Fuego — La Balanza Ardiente de Camelot
En los salones de Camelot se susurra la historia del guardián de la balanza ardiente: un Libra marcado por el fuego, capaz de ver la verdad como una llama que no se puede ocultar. Su justicia no era fría ni distante; brillaba como acero al rojo vivo. Su balanza, encendida en brasas sagradas, no buscaba culpables por orgullo, sino esencia. Ante él, los recuerdos y las intenciones se pesaban en fuego: lo falso se consumía en humo oscuro; lo verdadero resistía como brasa pura. Cuando la Mesa Redonda se dividió y los juramentos parecían romperse, este Libra en Fuego colocó su balanza en el centro del reino. No acusó a nadie: dejó que la llama mostrara a cada caballero su propio reflejo. Así aprendieron que el equilibrio verdadero no nace del miedo al conflicto, sino del valor de mirarse sin máscaras y aun así elegir la paz. Porque la justicia de Libra en Fuego no castiga por venganza: purifica para que la verdad pueda respirar.