Tauro en Fuego
Dicen que el toro pertenece a la tierra — piedra, raíz, silencio y paciencia —
pero cuando el fuego despierta en su pecho, la creación entera recuerda
que hasta la calma contiene tormenta.
Tauro en fuego no es furia sin sentido:
es Gevurah,
la mano sagrada que corrige,
la espada invisible de justicia divina,
la ley antigua antes de las leyes humanas.
No embiste por capricho.
Embiste cuando la mentira cruza su frontera.
En ese instante,
el tiempo deja de respirar.
El suelo tiembla.
La sangre se convierte en trueno.
El toro no mira la capa,
mira el corazón detrás de ella.
Y con la fuerza del volcán,
del rayo y del juicio,
corre para restaurar el equilibrio
que el mundo osó romper.
"Soy guardián.
Soy presencia.
Soy el fuego que devuelve el orden."