Zenaida Llerenas Torres, firme defensora de la fe y la libertad en tierras colimenses.
«La fidelidad a nuestros principios y a la fe no conoce claudicaciones, ni siquiera ante el encierro o la amenaza.»— Legado de valor y resistencia civil
Contexto y Redes de Apoyo
Originaria de Colima e hija de la señora Rosalía Torres viuda de Llerenas, Zenaida estuvo profundamente vinculada a la resistencia cristera por lazos familiares directos, siendo sobrina del coronel cristero Marcos Torres —destacado jefe militar en la zona del volcán y Nevado de Colima—. Durante los años más cruentos de la persecución religiosa, colaboró activamente brindando provisiones, medicamentos y apoyo logístico a los combatientes, formando parte de las redes de resistencia civil.
Detención y Cautiverio
El 7 de junio de 1928, tropas federales irrumpieron violentamente en su domicilio buscando al coronel Marcos Torres. Ante la imposibilidad de capturarlo, las autoridades arrestaron a su madre Rosalía y a la joven Zenaida como medida de represalia.
- Prisión injusta: Fueron recluidas en la sección de la cárcel local destinada a mujeres marginadas, donde mantuvieron la dignidad rezando el rosario diariamente y ganándose el respeto de las demás reclusas.
- Interrogatorios severos: Fue sometida a constantes presiones y amenazas por parte de jefes militares para obligarla a revelar los escondites y planes de los cristeros, resistiendo con absoluta firmeza.
Testimonio y Fallecimiento
Las infrahumanas condiciones de la prisión y los constantes tormentos físicos y morales minaron gravemente su salud. Tras semanas de sufrimiento y una fuerte enfermedad agravada por el cautiverio, Zenaida Llerenas Torres falleció el 27 de noviembre de 1928 junto a su madre, consagrándose en la memoria histórica como una de las jóvenes mártires de la persecución religiosa en el occidente mexicano.