Maldición de Avalon

Contra los Corruptores del Reino

Kali, Madre terrible de la justicia divina
Kali — rostro implacable de la justicia que devora a los tiranos.
En nombre del Ducado de Avalon, del Padre del Linaje Dorado, de la Dama del Lago que vela desde la niebla, y de Kali, Madre terrible de la Justicia: Yo decreto sobre ladrones, extorsionadores, criminales, corruptos y asesinos que se alimentan del miedo del pueblo y del sudor de los inocentes: Que todo oro robado se vuelva plomo en sus manos, que ninguna riqueza injusta les traiga descanso, y que sus noches se llenen de la memoria viva de aquellos a quienes dañaron hasta que vean, sin máscara, la podredumbre de sus propias obras. Que los demonios que ellos mismos despertaron — la mentira, la avaricia, la traición y la sangre injusta — se sienten a su mesa y les muestren el verdadero rostro de su alma. Que las puertas de la fortuna se cierren para quienes se nieguen a reparar, que la luz de la Verdad los exhiba ante los ojos del Reino, y que las leyes de la Tierra y del Cielo se levanten en su contra hasta que el daño cese y la justicia se cumpla. Que ninguna oración hipócrita los cubra, que ningún símbolo sagrado proteja al que sigue gozando del crimen. A los que se arrepientan de corazón, Avalon les conceda el fuego de la purificación y el camino del cambio. Pero a quienes persistan en su crueldad, que todo pacto oscuro, toda extorsión, todo asesinato, se les regrese multiplicado en vergüenza, caída y pérdida de poder, hasta que ya no puedan lastimar a nadie más. Que así sea, por la Espada que rompe cadenas, por la Niebla que no olvida, y por Kali, guardiana del fin de los tiranos.
— Emitido desde el Ducado de Avalon